Ronaldo jugó su segundo partido con el Corinthians, esta vez como titular y volvió a ser decisivo como hace tres días, ahora contra el Sao Caetano. Su vida es el fútbol, el gol es la gasolina que hace latir su corazón y ahí está, demostrando a quienes decían que estaba acabado que aún es posible para él continuar escribiendo páginas de oro en la historia del deporte rey.
Me pregunto hasta dónde habría crecido el estatus de Ronaldo de no haberse lesionado gravemente en tres oportunidades.
Un jugador muy importante me dijo una vez, muy convencido, que si no hubiera tenido que parar durante tanto tiempo por culpa de las lesiones, "Ronaldo habría sido más grande que Maradona".
Dos cosas son ciertas. Una, que nunca lo sabremos. Y la otra, que hay que ser muy, muy grande, para levantarse tantas veces y emerger desde el abismo como lo ha hecho Ronaldo.
Dos cosas son ciertas. Una, que nunca lo sabremos. Y la otra, que hay que ser muy, muy grande, para levantarse tantas veces y emerger desde el abismo como lo ha hecho Ronaldo.
A título personal deseo que ojalá juegue el Mundial 2010 y ojalá, si Argentina y España no llegan a la final, que sea él quien levante hasta lo más alto la Copa del Mundo como lo hizo en 2002.
Por Roberto Martínez